William Shakespeare dijo una vez que el amor es una nube de suspiros, y razón no le falta. A mi parecer se quedo escaso en matices ya que los suspiros se entienden de forma diferente para cada persona.
Para un soñador enamorado serán deseos de pasión, de desesperación por alcanzar a rozarle la mano en los pasillos y soltar esa risita nerviosa que acompaña a un 'lo siento, no me he dado cuenta' mientras agachas la mirada después de lanzar un disparo a su alma con tus ojos.
Para un corazón roto serán suspiros de dolor, de angustia al encontrarte con su sonrisa, de no poder gritar al oler su colonia en las dichosas prendas que guardan el aroma como si de un cofre se tratara.
Y para los desolados corazones con esperanzas en encontrar ese escalofrio que produce guerras, serán suspiros de contención al ver a en esa persona todo tu pasado y contener esa lagrima rebelde que se asoma al abismo desde tus ojos, suspiros de emoción al ver que unos nuevos labios pronuncian tu nombre con ganas de mas y de ver en ellos un futuro, un posible futuro con sonrisas y risas, donde hablar de temas tan absurdos como las clases de suspiros que hay sea lo mejor del dia por el hecho de hablar con el.
Según William habría muchas clases de suspiros... quizás fuera demasiado soñador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario