Sabes que te ha llegado al alma, que ha calado en ti cuando al verle y saber que pronto se irá tienes que apartar la mirada para que no vea que se derrama un lágrima rompiéndote en dos.
El día que conoces a esa persona que te completa, el día que notas que esa mirada va a ser lo que vas a buscar en tus días mas oscuros, el día que al sentir su mano sabes que no le vas a poder dejar ir. Ese día es único, tanto como él.
Porque, os voy a contar una cosa, el día que yo conocí a esos ojazos azules, a esos hoyuelos al reír, a esa sonrisa sincera y pura, supe que había conocido a una persona entre millones. Y no me equivoqué.
Pase de ser una más a la persona más feliz del mundo al verle por las mañanas, al ser su desahogo cuando algo le agobia, al ser su abrazo en los días de amor.
No me puedo imaginar la vida sin él , no es que se haya convertido en alguien muy importante para mi, se ha convertido en mi. Él me completa.
Me aporta tanta tranquilidad que se que en sus brazos puedo llorar a mares, nunca se irá, nunca me dejaría sola ante algo que me doliera.
Si por él fuera acabaría con todos mis problemas, pero a la vez es la persona que me ayuda a madurar y enfrentarme por mi misma a ellos.
He llegado a conocerle de tal manera que se que cuando se ríe tuerce la cabeza a la derecha, que antes de reírse de alguna cantada de alguien abre los ojos, que si le hace mucha gracia algo se inclina hacia delante y se acaba tapando la boca.
Pero también se que al hablar de dejarse de ver no es capaz de aguantarme la mirada y acaba llevándome a él para darnos un abrazo en el que no hace falta hablar, se limita a llamarme cariño mientras me escucha suspirar antes de que rompa a llorar.
nunca supe que se pudiera llegar a querer tanto a alguien hasta que le conocí. Ahora llamarle mi vida se queda muy corto.
Todo esto no basta para que entendáis lo que él ha llegado a ser para mi, en mi.
Es mi mejor amigo.